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Identificación electrónica porcino
 

 

La incorporación de las nueva tecnologías en la ganadería está posibilitando una nueva visión y concepto en el manejo de los animales.

Además, en el caso del Cerdo Ibérico, además le aporta un altísimo valor añadido.

 


 

La implantación de un microchip en la patas traseras del animal, cuando este es lechón, permite la gestión del animal durante la vida del mismo, asociado a manejo automático (pesaje, comederos, clasificación, etc), posteriormente es utilizado por la industria para el control de los jamones (peso en fresco, peso en seco, fecha de sacrificio, etc) y finalmente llega al propio consumidor, que a través de la lectura de este microchip, puede mediante internet conocer todos los datos precisos del jamón que ha adquirido, pureza racial del animal, zona de cría, tipo de alimentación, proceso de curado, etc.

El microchip que se utiliza habitualmente es el de tamaño 2x12

 
En definitiva se trata de la
AUTENTICA TRAZABILIDAD
ya que el microchip se implanta cuando el animal está con la madre y este mismo identificador, SIN posibilidad de manipulación, permanece durante todos los procesos. Al no haber reidentificación entre procesos, no existe posibilidad de error ni de fraude.
 

Para la identificación de las cerdas reproductoras, se utiliza un microchip de mayor tamaño 3x15 mm. Se implanta en la base de la cola, justo en el centro de la misma y la posición de la pistola implantadora debe ser paralela al suelo.

Antes de proceder a la implantación del microchip, es conveniente aplicar algún tipo de desinfectante en la zona de inoculación. Antes de proceder a la implantación del microchip, se debe verificar con un lector, que el animal no está previamente identificado.

Así mismo, tras la implantación, se debe comprobar que efectivamente el microchip está correctamente implantado y se puede leer de forma correcta. Por seguridad, se aconseja no utilizar la aguja en más de 25 animales


 
 
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